No se imaginan la suerte que tuve de ir a este lugar, conocer un poco de la historia de mi país y lo más maravillo disfrutar de un ambiente familiar, fresco y colonial. Sentí la sensación de caminar por San Antonio (Cali) o pasear por la maravillosa ciudad vieja de Cartagena, la verdad puedo decir que la pasé fantástico y claro está con la mejor compañía, mi familia.

Además, un clima demasiado enviadado para mi, gracias Villa de Leyva por brindarme tanto.. 😉

Fue un viaje algo improvisado como casi todos nuestros viajes familiares y es que reunir a tantos no es algo sencillo pero siempre lo logramos! y es lo que vale. Creo que ante todo la unión familiar es un pilar fundamental para tu crecimiento como persona, una parte de lo que soy es gracias a ellos, así que ¡Viva La familia, que aunque diferentes siempre unidos! bueno, ya Nathalia, no es para tanto jajaja (suelo regañarme yo misma). Pero volviendo a las características de este lugar y lo que nos puede ofrecer, son varias cosas y es que es un lugar súper turístico donde vienen familias y claro está, esas parejas románticas. Lastimosamente no pude acompañarme mi novio pero si que lo eche de menos con tanto amor flotando en el aire.

Mi primer día fue algo ahitado, nos fuimos por carro a penas llegamos al aeropuerto de Bogotá directico a la Catedral de Sal en Zipaquirá. Un monumento para no perder en ir, por lo menos el hecho de que me gusta la arquitectura y la historia este había sido un lugar que quería conocer. Y para los religiosos esto es simplemente divino y especial. Al final encontraran venta de esmeraldas y lo que más me gustó las esculturas en sal como recuerdo, que lindas!

Después viajamos hasta Villa de Leyva nuestra ultima parada, podría decirles que tuve un viaje del que no recuerdo mucho porque me caen mal las carreteras así que me la pasaba durmiendo pero cuando parábamos en algún lugar todos me levantaban, me acuerdo que paramos sin falta en El Puente de Boyacá (donde se día una de las batallas por la independencia) un poco rápido porque nos estaba cogiendo la noche pero imperdible, es historia patria!  Después is llegamos a nuestro Hotel, donde nos atendieron como reyes, me quedo con un lindo recuerdo. 

Ya estando en Villa de Leyva al otro día decidimos ir La granja de Avestruces, a los niños les encanta y les dimos comida a avestruces, cabras y ponys, nos divertimos como no se imaginan. Los demás días los cuales fueron dos más disfrutamos de los paseos caminando por la cuidad y reconociendo algunas partes importantes de la Historia colombiana, como la primera Casa de Nariño, la primera casa cervecera, El Museo del Chocolate casi nos hace a más de uno devolvernos rodando, mucho cacao, chocolate delisiosisimo. Y más monumentos y lugares podrás encontrar ahí. Nosotros quedamos encantados!

Les dejo algunas fotos para que se animen, Colombia nos ofrece lugares hermosos y es nuestro deber mostrarlos al mundos 😉

Con mucho amor,

ITMORENA